Con una agenda centrada en el fortalecimiento institucional y el consenso político, la Mesa de Diálogo Tucumán retomó su actividad anual con una reunión que se extendió por más de dos horas en la Sociedad Rural. Desde las 9.30, representantes de las 16 instituciones que integran este espacio analizaron los avances de los compromisos asumidos en 2023 y definieron nuevas líneas de trabajo, con el foco puesto en el “bien común” de la provincia.
El encuentro, que este año cumple seis años desde su creación en plena pandemia, fue encabezado por el arzobispo Carlos Sánchez, uno de los impulsores de la iniciativa. Durante la jornada se revisaron los 10 puntos consensuados con candidatos a gobernador en la previa de los últimos comicios, entre ellos la reforma electoral, la ley de acceso a la información pública y políticas vinculadas a educación, salud y fortalecimiento institucional.
“La Mesa de Diálogo surgió en plena pandemia. Decidimos convocar a distintas instituciones para pensar juntos lo mejor para Tucumán”, recordó Sánchez. En ese sentido, destacó que el espacio reúne a actores de distintos sectores como las cuatro universidades, la CGT Tucumán, la Sociedad Rural de Tucumán, la Central de Trabajadores de Argentina (CTA) Feput, la FET, la Unión Industrial, la Mesa Interreligiosa, Solidarios en Red, Fundación León, el Clúster Tecnológico Tucumán y el Equipo de Profesionales Facilitadores del Diálogo.
El arzobispo también hizo hincapié en la necesidad de sostener el trabajo más allá de los cambios políticos. Según explicó, en 2023 se firmó un acta compromiso con candidatos a gobernador para avanzar sobre temas “urgentes” para la provincia, independientemente de quién resultara electo. “Lo que hoy hicimos fue continuar este camino que venimos transitando, sosteniendo estas ideas y proyectos por el bien de Tucumán”, afirmó.
Además, se refirió a la diversidad de miradas dentro del espacio y a la convivencia de distintas ideologías. “Nosotros pedimos que cada uno aporte desde su institución todas las riquezas que tenga y luego consensuarlas. Puede haber colores políticos, pero esa diversidad nos ayuda a construir acuerdos”, señaló. Y remarcó el espíritu que guía a la Mesa: “Tenemos que pensar en el bien de los tucumanos, no el bien personal, no el bien de mi institución, sino el bien común, el bien de todos”.
“Tenemos que insistir”
El coordinador del espacio, Eduardo Joya, calificó la reunión como “muy positiva” y remarcó la amplia convocatoria. “Han asistido 49 miembros de las 16 instituciones y se han tomado decisiones importantes pensando siempre en el objetivo final. Queremos ampliar la base de las instituciones que están conformando la mesa de diálogo e incluir a los jóvenes que es una patita que nos está faltando”, indicó. Además, adelantó que trabajarán en mejorar la comunicación: “Queremos que toda la sociedad se entere de lo que hace la Mesa de Diálogo y de los proyectos que se han presentado en la Legislatura, porque es clave transparentar este trabajo”.
Desde la Sociedad Rural, anfitriona del encuentro, su presidente José Frías Silva valoró el crecimiento del espacio y subrayó la relevancia de los temas abordados. “Dimos este espacio porque se está sumando gente y queríamos que el trabajo se haga con mayor comodidad”, explicó. En esa línea, advirtió: “Hay puntos muy importantes como el acceso a la información pública y la reforma electoral que no están avanzando, y eso nos preocupa porque son claves para la calidad institucional”. Y agregó: “No hay que bajar los brazos; tenemos que insistir para que estos temas se traten y se concreten”.
Pedidos a la Legislatura
En diálogo con LA GACETA, Gustavo Salas Correa, referente de la CTA, remarcó la importancia de sostener el diálogo entre sectores diversos: “Tenemos que separar la discusión política y enfocarnos en el bien común, porque la pobreza en Tucumán es una realidad que nos atraviesa a todos”. Además, insistió en la necesidad de incluir a los jóvenes: “Es fundamental que participen y aporten ideas para resolver el problema laboral que los afecta directamente”.
Salas Correa reconoció además que ninguno de los puntos acordados en 2023 logró avances concretos en la Legislatura. “Se presentaron y quedaron ahí. Es importante que se traten, sobre todo la ley de acceso a la información pública y la de medio ambiente”, planteó, aunque se mostró expectante: “Ahora se vienen reuniones con comisiones legislativas y esperamos que surjan proyectos beneficiosos para la provincia”.
Por su parte, el director ejecutivo de Fundación León, Federico Díaz Marino, destacó el valor institucional del espacio. Consideró que la Mesa permite “poner en agenda los problemas de los tucumanos” y canalizar propuestas desde una perspectiva plural. “Tenemos la responsabilidad de representar a la sociedad civil y acercar no solo los problemas, sino también soluciones concretas”, expresó. Y concluyó: “Es fundamental que existan estas instancias, que generan capital social y permiten trabajar de manera articulada en pos del bien común de toda la provincia”.